viernes, diciembre 11, 2009

El vidrio de la ventana de acá

El vidrio de la ventana de acá
Justo a mi lado derecho
Lagrimea frío, especias que
Experimentas a la hora  cocinar.

Este vidrio de la ventana de acá
Te mira para abajo
Y cuando termina la lluvia y ya no llueve
Se puede ver edificios parecidos
A esos que aprendí a ver
En las películas del cine de domingo
En la ciudad de Coronel.

Es un vidrio o dos. Una ventana que pretende
Protegerme del ruido vial que más abajo
Escribe enunciados urbanos del tipo
“ya no soporto este boche”.

Es mí ventana, en mí oficina. En mi país.
Nuestro Santiago
Nuestros dolores
Nuestras esperas.

Es una ventana distinta. Quizá
Diferentes a todas las otras ventanas.
Recuerdo, la ventana de mi casa
Cuando a los 5 años
Me permitía ver un bosque, espeso, que luego
Dio paso a canchas de fútbol
Tomas de terreno
Poblaciones regularizadas.

Es una ventana
Diferente también a la tuya.
Algunos días
La visita un cuervo negro
Que dicen, desde las otras ventanas,
Que es el mismo cuerpo que viene año tras año
Ventana tras ventana
Altura más altura y por cierto, smog.

Que ya es mía y por cierto, no es tuya.
Al cuervo lo evito porque me mira como sabiendo
Que el sol que me enceguece cuando miro
A esos plateados edificios,
Termina siendo un modo de no mirar,
De no saber,
De no sentir.

La ventana, como dice la canción esa de ahora
Donde no se cuelga “tu ropa interior”
Ni posee floreros, ni hojas de diarios
Ni pañuelos mustios
Ni nada que se parezca a lo que conocemos
En el día y la noche.

Esa ventana, me mira, silenciosamente.

viernes, agosto 29, 2008

Fotos Antiguas

Fotos Antiguas

Hay fotos antiguas
Rayadas por el tiempo
Donde aparecen las primas
Con el pelo crespo.

Hay fotos de antes
De niño, de infante.
Fotos en que mis padres
Miraban la luz del futuro.

Hay fotos pasadas
De un barrio inexistente
De casas ahora edificios
De nada de ahora
De todo de ayer.

Hay espacios y son sólo fotos
Donde me veo otro
Donde veo a otros y otras que ya no veo más.

Fotos,
Malditas fotos.
Algunas en colores
Pero de tan viejas sepia
De tan viejas feas
Fotos
Que me dicen
Nada queda
Nada queda.

miércoles, agosto 20, 2008

Sensaciones Cotidianas

Caía la tarde en primavera
El calentamiento global se dejaba sentir
La vida de los seres humanos había cambiado como nunca antes
Las parejas homosexuales podían verse a la luz de la calle.

Algunos locos pedían monedas a cambio de descifrar el mañana
Las enfermeras cuidaban enfermos de casi cien años
Los sistemas de emergencia sonaban más que hace 3 décadas
Y los Bancos prestaban al 3 por ciento anual.

Caía la tarde en primavera
Y la ciudad se mostraba inmensa, diversa
Los reporteros de las cadenas mundiales entrevistaban a los estudiantes chilenos
Miss Paula hacia el amor con un conductor de noticiero.

Y todo eso era publicado por un semanario de oposición.
Y todo eso era publicado por un semanario de oposición.

Mientras la tarde caía, los funcionarios públicos
Reclamaban por un sueldo digno
La Presidenta llamaba a dejar de lado viejas rencillas
Y los curas rezaban para ilegalizar la pastilla del día después
el próximo mes.

Y creo que en Chiloe, Radio Estrella del Mar
Tocaba una canción de Peralta.
La señora María lavaba los paños
Y como siempre, pasaban los años.

Y yo, mirando por el espacio mortal
Que se me abría día a día en estos últimos 45 años.
Mi mujer (y la tuya) y los hijos, dormían la siesta dominical.
Yo miraba el espacio mortal.

Una vez le dije que quería seguir durmiendo
Al lado de su sueño y despertar.
Y todo eso era publicado por un semanario de oposición.
Y todo eso era publicado por un semanario de oposición.

Caía la tarde en primavera
Caía el último dictador en un país de otro continente
Caía Sandino una vez más
Allende caído casi siempre
Caído el Cardenal.


jueves, mayo 08, 2008

Homenaje

HOMENAJE (Para la Tati)

Pasan los años
Y algunas veces uno se entera de lo que fue antes
Pareciera que parte de la vida
Hubiera sido en ausencias
Pareciera que ciertas cosas no tuvieron un huerto.

Y eso me pasa cada vez que de tí me entero
Que algunos pronuncian tu nombre con dejos de tristeza
Otros remontan tu historia a tu vida adolescente.
No hay mucho más que contar
Y que eras maravillosa.

Pasan los años a rato
Como a rato te recordamos
Cotidianamente a prisa
Arriba de los autos, sobre una micro llena
En alguna galería de tu ciudad penquista
Con lluvia o sin ella
Pero con más contaminación moderna.

Pasan los años
Y ahora, después de algunas décadas,
Comienzas a aparecer
En un hilo de agua
Una mañana cálida
Y un regreso feliz.
Vuelves, a pesar de las décadas de olvido.

Sé que otros no han querido dejarte
Aunque se que varios siguen pensando en ti
Se que tu vida, se hace poesía
Se que todo es irremediable.

Pasan los años
Y ahora
Estás en las páginas web
Se dice tu nombre
Se habla no sólo de cuando eras niña
Se sabe más de ti
Que cuando dejaste las calles, las ciudades y los países.

Y ahora
Cada vez que me entero de ti
Porque de ti hablan o escriben
O se juntan para saber cómo estás sin estar
Cada vez que me entero
Sólo recuerdo que eras más niña que todos nosotros y que un día
Día terrible de ese año
Me dijeron que tu cuerpo frágil
Antes de cumplir muchos años
Quedó adherido a nuestro recuerdo
Como si fueras todo el tiempo
Y como si no hubiera otra posibilidad
Que recordarte.

jueves, septiembre 06, 2007

Santiago era más limpia

Me trajo a sus calles cuando
no habían tantos vehículos
cuando las bocinas de los autos
sabían a noche
cuando la luz de los coches
acompañaban la brisa
de un otoño sempiterno.

Luego fue más tenue,
algo así como una alerta
de bombardeo.

Santiago, por entonces,
lloraba el sepulcro de algún cantor,
los desaparecidos penaban las calles
y un dolor,
de un amor perdido,
que nunca más volvería...por amor.

Yo había llegado del sur
desde el Bio Bio,
inspirado en canciones
de desconocidos cantores.
Canté a la ciudad silenciosa
a las miradas avergonzadas
a las mentiras de siempre.

Nunca más volvió a vestirse de novia
Y no necesitó que la confesaran.

Todas las noches
El triste vals de sus rotondas
Lamen el horror
De nuestros adversarios:
El temido enemigo
Ahora inválido
Mal herido.

viernes, febrero 16, 2007

Poesia

2014 (1990)
La soledad intermitente
las bocinas que suenan
en medio de la soledad.
Todos aquellos instantes
la magia de recordarte
los fines de mes.
Para que de todos modos
me conversen algunos "locos"
de sus propias soledades.
Y así
medirme por fin
ni más ni menos
tal cual.
Pero ella
nunca reconoció
su vigente soledad.
No le vio el haz iluminador
el instrumento que nos hace decir
el coloquio mordaz de la enfermedad mental
más socialmente aceptada por todos los gobiernos.
Por eso
también los burócratas se niegan
a los deslices sabrosos del poder
y prefieren quedarse sentados en sus oficinas
oyendo escuchar como cierran las puertas
de los cuartos contiguos.
Por eso
Solos toman café en el "Haití"
y las más de las veces
solos defecan
como cualquier mortal.
Son de soledades burdas
pero soledades al fin.

La poesía,
particularmente el que la escribe
vive su soledad tierna
en compañía.
Crece en medio de la sórdida ciudad
bullante y dinámica,
acompañado, solamente.
Y espera,
por sobretodo,
compartirla contigo, esta soledad.
Que la reconozcas sin celos
que la cuides en los desvelos nocturnos.
Que le proporciones los espacios para cultivarla.

De otro modo
preferiría asesinar la dichosa cierta
y escapar a las modernas formas
de la humanidad patas pa`arriba.

Recuerdos para el 2000 (1990)

Para que las otras generaciones
sepan como se les pensaba
iban a ser.

Porque el planeta, por los 60
gritaba que el 2000
traería el "acabo de mundo",
y se quería cambiar la injusticia
por ramos de flores y amor libre.

Porque en los 70
la vida iba dentro de un pito
algún alucinógeno en medio de la sangre
para no desvanecer.

Por ello decidimos
escribir recuerdos,
pero de cosas jamás acontecidas.
Decir lo que no nos ha pasado,
jugar con eso llamado tiempo,
inventar lo que no se ha inventariado.

Porque por los 80
corríamos para que los de ahora
vieran cómo las molotov estallan de modo ridículo...
...una cacería que termina en cárcel,
una mudanza permanente al escape universal.

Y así hemos optado
por traficar con lo que vendrá
por apostar a las ideas de futuro
en una bolsa donde
se gana al especular:

mil palabras que anticipan
la arquitectura de un porvenir
opiniones claroscuro
visiones de un desliz
con los ojos al horizonte
como si el calendario
tuviera forma de lejanía
como sí los próximos días
fueran a pasar...
mil palabras con las últimas imágenes
de un siglo.


Ilustre Recuerdo (1992)

Un día
se desvaneció el tiempo
y llovieron sobre mí
soledades desconocidas.

Hacía mucho
que algo así había esperado.

De hecho,
la búsqueda al escape universal
era lo que venía haciendo.

Y un día
mientras dormía solo
tapado hasta más arriba
para alejar el frió,
alguien me acarició mi cabeza
como si fuera un niño.

Luego,
se adentró por la cama
calurosamente
y entre mis sábanas
deslizase directamente
hasta mis entrepiernas
y me amó
hasta el recóndito placer.

Ese día fue
cuando sin verla,
supe que ella
había regresado
al lugar
donde me amó.


Se murió de nada, de nada parecido (1992)
Se hizo sueño
y después de soñarlo
se hizo presto lunar que ya no lo veo
espejo que resiste
desvanecido intransigente.

Y como todas las cosas
perdió la fortuna
de cuando era,
cobró una factura
con signo negativo,
se quedó - quedo -
se murió de nada
de nada perecido.

Y fue sorprendente
entenderle cuando ya,
era extrañamente, un pedazo de recuerdo difuso,
una pizca de un rostro quebrado
por los días de las hojas del calendario
que rasgadas reposan en la basura,
de este mes.

E insatisfecho de lo que había escrito
decidió agregar un par de versos más
para que el corazón relatara.

Abandonado a la furia de una escritura delirante
no pudo más que hacerse a la memoria
para recordarla otra vez.

Delirio
que a la distancia le concede olores,
gustos,
afecciones,
y palabras y palabras,
oraciones miles de una escucha,
que no se cansará jamás.

Toda la historia de ella
estaba en sus pulmones
y su declaración de amor
escondida en una mirada distante, sin límites,
ido.


Hacía mucho que no le deletreaba (1993)

Bastante si se miran las horas
con menos paciencia
si el tiempo es sólo un embrujo
que disimula el recuerdo.

Porque la musa desdibujada
por los inviernos que precedieron
esas historias tristes,
que se escondía por las avenidas
de una ciudad insolente,
donde las noches con más calma
llovían un amor tranquilo,
como el cariño
que se le hace a las novias.

Se decía Puta
como una sana forma
de reconocer los escándalos
que más de alguna vez
se nos presentan alegres y queribles.

El se enamoró de ella
a causa de una casualidad.

Nunca intentó cambiarla
para no vivir la fatídica manera
que lleva a la felicidad.

Conformase con visitarla
de vez en cuando
sin previo aviso.

Era el rito
de a fines de siglo:

los celulares, los multicarrier,
Modems y otras maravillas
de la tecnología,
querían impedir la última sorpresa...

...una voz salida de la cerveza
que sopesaba el peso del delirio
que quería entreabrir el placer
sin llorar la mañana
pero con un poco de cariño
y otro poco de alma.

Llegó hasta ella
saludando una noche que no terminaría como otras.

Ella esperaba.

Después
él supo que
de sus pechos imperceptibles
quedaría ad eternum
los olores de una cama
ubicada en el lado
extraño del corazón.

Ella
sólo dijo estar tranquila
de estar tranquila.

El, solo llora
estas palabras de amor
en un infierno gustoso
como cualquier otra opción.

Ella
hoy duerme cerca del paralelo 40
detrás de unas flores frescas
en una colcha de verde prado
de un musgo delicado.

Y la poesía
entró a desgastarse.
El último pito consumido
le asignaba poco espacio
a una imaginación perfecta
real y mentirosa
como todas las cosas
en medio de una verosimilitud
que nos seduce.


Solo esperó la noche de San Juan

Antiguamente se pelaban papas
y desambulaban millones de sortilegios
que como cascabeles sonaban
antes de medianoche.

Y esta noche
solo peló una manzana
donde dejar un mosdisco
como única prueba
de su salto mortal.
Solo,
inauguró el desván
donde solía violar
a su violadora.

Destapó una botella
de champaña
y sirvió dos copas
cuidando todos los detalles.

Al espejo
del baño le escribió
letra a letra
"te extraño",
y al sillón rosado
le esparció un último
orgasmo.

Hasta que
luego de hacer
la señal de la cruz
que un día su madre le enseñara
trastabilló
hacia un silencio,
dijo varios nombre codificados
de mujeres innombrables,
rompió suavemente
un Manto de Eva
cuando caía…
y que un día
lo recordaron las hojas de los diarios
los parlantes y altavoces
la pantalla de un PC CD ROM
un cine de la zona amurallada
el canto de un cantor de micro
un ciego que pide monedas
un loco que duerme en esta esquina
una prostituta que hace el amor
una vez al mes
un mago extraviado...

cada día de todos los años.