viernes, febrero 17, 2006

POESIA 1990 - 2000

A Pachi

“Llegaba a la casa como venir de vuelta de la guerra”
después que te estalla una bomba en la cabeza
y los recuerdos son confusos después de tantos años que no hay justicia...
...es como si el alma se agotara.

Llegué a mi casa como si de la guerra llegara
Debe ser que me quedó esa sensación en ciernes
Será que pasé por ese atropello cobarde
Y sólo mi piano reparó la situación de infierno.

Llegando a mi casa me acordé de nuevo
Que la Paz está primero y después fue la guerra
Por estos días de dolor, como esa protesta,
Donde se me instaló un gesto violento
Irracional y torpe, perverso.

Porque cuando fue la guerra
Se me quedó en el pentagrama
Algo de mi alma joven
Tendida en el suelo.

Con nombres

Jésica abril de los diecisiete
Alicia perdida en las calles de Moscú
Valeria dormida en las Alamedas
Una calle por donde no pasas tú.

Colombia, hija de los Dioses
Vino amargo y pétalos de sol
La mañana en que Tatiana no llegó un día
Su piano me suena a Elton Jhon.

Renata llegada de mi fantasía
Tamara medalla de la revolución
Luzmía juguete de mi infancia tardía
Mónica que no me conoció.

Margarita de la primavera
Delgada como un haz de luz
Silvia morena ardiente
Cristina de mi corazón.

María José, la de los ojos azules
Pilar como una canción
Tatiana dos horas de un día
Marisa que alguien robó.

Soledad que es aún mí amada compañía
Led Zepellín que también escuchó
Ternura más bien a diaria
Cariños para la ocasión.

Compañera que vuelves a mis pasos
Gabriela de una nostalgia que alguien dejó
Serena como una montaña
Calor del invierno que pasó.

Lautaro


Cuando en 1987
resultaba ser lunes 16 de febrero
un espacio nuevo
se asomaba por fin...


como sin querer
abrazastes este mundo
sin saber donde pisar
ya desandabas mis calles
mis casas, mis árboles
mi dulce y mi triste.

Llegabas
casi atardeciendo
empezabas a ser
mi primer hijo
que debido a los campos de batalla
de tiempos ya pasados
le nombré
Pablo Lautaro
Y que
de nuevo está naciendo.


La Memoria encontrada

Desaparecido (1992)

Te quitaron las luces del día de mañana
los pasos falsos, te quitaron aciertos;
los breves lapsos
que dejaban tus doctrinas,
la única luna
de octubre.

Quisieron disfrazarte
en comedias mal vividas en el periódico de la época,
estremecernos en una revuelta
que no era mía ni tuya;
hacerte aparecer por lo imposible
publicarte en revista
de lejanos países,
como si estuvieras allá
feliz
lejano de todo.

Quisieron borrarte de mí, de los tuyos y de los otros,
que te desdoblaras a una realidad
pintada de gris;
y yo y los otros tocando tangos
para volver encontrarnos
a la hora del almuerzo,
como si estuvieras escuchando Grisel.

Pero no hay nada más endeble
que el fundamento basado en la mentira
y nada más inútil
que inventarte una historia inverosímil,
pues ahora
ya es vox pópuli
que ni estás en otras naciones
y no tienes falsos nombres,
ni habitas en el cementerio
de las fosas comunes,
que el mar no te sobrecoge
a la hora del desliz infecto
y que estás en todas partes
como partes tenemos.

Que mañana cuando tengan
tus nietos estos años
como los que tengo en este instante,
ellos sabrán y obrarán en los recuerdos
de una memoria inolvidable,
como si fuera el único encuentro
posible con la historia malograda de este país,
donde la memoria te honra
para aplacar nuestro dolor.

La Memoria encontrada

Parte de tí ahora soy
Aun que en partes me han convertido
Suelo mirar la puesta de sol
Cada vez que me encuentro vivo

Suelo reírme cuando me miras
Cuando te ríes al mirarme
En esa foto de enero
Donde aparezco junto a tu madre

Parte de mí está en esta tarde
Sobre todo cuando busco silencio
Me acuerdo de las buenas cosas
De mi vecino, de esos momentos.

De todo lo que faltó
Y de cuanto de todo hicimos
Hasta del tic tac de ese reloj
Que nunca tuvimos.

Y sobretodo tu perfume
Ese de los primeros días
Cuando recién nacías
En esos días de octubre

O en una cancha con tu hermano
Que ahora lo escucho al amanecer
Trinar de miles de pájaros
Un colibrí que vas a querer.

Parte de ti ahora soy
Aun que en parte me fui quedando
Parte de todo y del dolor
Como un país que se va ahogando

Parte del todo, así soy
De un camino con cinturas
De las rojas alamedas
Que en mi memoria perduran.

Parte del aire, hasta del smog
De sus recuerdos que agradezco
Cada vez que me quedo sin voz
Y que me desvanezco.

Incluso, yo sé que ahí estoy
En la mirada baja del asesino
De aquel que me cercenó
Para no estar contigo.

Parte de la memoria encontrada
De tus amigos y de mis camaradas.