Santiago era más limpia
Me trajo a sus calles cuando
no habían tantos vehículos
cuando las bocinas de los autos
sabían a noche
cuando la luz de los coches
acompañaban la brisa
de un otoño sempiterno.
Luego fue más tenue,
algo así como una alerta
de bombardeo.
Santiago, por entonces,
lloraba el sepulcro de algún cantor,
los desaparecidos penaban las calles
y un dolor,
de un amor perdido,
que nunca más volvería...por amor.
Yo había llegado del sur
desde el Bio Bio,
inspirado en canciones
de desconocidos cantores.
Canté a la ciudad silenciosa
a las miradas avergonzadas
a las mentiras de siempre.
Nunca más volvió a vestirse de novia
Y no necesitó que la confesaran.
Todas las noches
El triste vals de sus rotondas
Lamen el horror
De nuestros adversarios:
El temido enemigo
Ahora inválido
Mal herido.
1 comentario:
guaaa!! me encanta el blog, siempre encuentro poemas preciosos
Publicar un comentario